sábado, 24 de junio de 2017


Alonso Yáñez Fajardo, El Putero Mayor de Málaga.


Está en el ánimo de todos que los políticos están en ello no por servicio al pueblo sino por el pelotazo, o por la trincalina, como se dice en el argot de esta parte de Andalucía. Esta trincalina es muy variada: regalos, viajes en avión a distintos eventos a costa del erario público, asistencia acompañada a campeonatos y olimpiadas etc. Incluso hasta dicen que la trincalina de trajes confeccionados a medida es menos trincalina. Vamos que, como en todos los códigos del hurto y aprovechamiento a costa de lo ajeno, hay establecida una graduación.
Esto me recuerda las prebendas que repartían los reyes cristianos al hacer los repartimientos de las ciudades que iban conquistando con la ayuda de aquellas mesnadas de bandoleros. En tiempos de los Reyes Católicos, por ejemplo, nadie necesitaba organizar para su beneficio una extorsión de bares de alternes. Las mancebías o puterías con sus pingues beneficios eran prebendas reales.
Cuentan las crónicas que en Málaga le valió a Alonso Yañez Fajardo el favor de tan cristianos reyes el pasar de trinchante de SS.MM a nada menos que Putero Mayor de Málaga, al donarle los reyes el establecimiento de putería, según consta en los repartimientos, situado en la calle que se llamó de Doce Revueltas.
Cuando don Alonso, enriquecido por el próspero negocio, pasó a ser el Regidor de la ciudad traspasó el establecimiento a su hijo Diego, quien dejó chico a su padre en el arte del escándalo y el vicio, de quien cuentan que sus hazañas dieron lugar a la pieza literaria denominada Carajicomedia, compuesta por el padre fray Bugeo Montesinos. ( Cómo no iba a estar metida la Iglesia en estos berenjenales).
Un antiguo profesor mío de Historia del Arte (Don Alfonso) escribió de esta obra que imita el estilo de las Trescientas del famoso poeta Juan de Mena. (¡Manda huevos, don Alfonso!). Es más, opina que está dirigida “ al muy antiguo carajo del noble caballero Diego Fajardo, que en tiempos de gran lujuria floreció en la ciudad de Guadalajara, por cuyo fin sus lastimados cojones fueron llevados y trasladados en la romana ciudad, cuya vida y martirio la presente obra recuenta”. (Cuando yo era su alumno sólo conocíamos la correspondencia de Don Alfonso con Camilo José Cela pidiéndole detalles de lo que por aquí era célebre y llamado “Cipote de Archidona”, historia local que alguien filtró al Nobel de Literatura).
En fin termino esta historia leyenda malagueña. Cuando Diego Fajardo traspasa el negocio a su hijo Luis tenían los beneficios de cien rameras con sus puteros. No es de extrañar que hoy día ninguna autoridad malagueña acabe con la explotación de esclavas negras y blancas, ajedrez de miserias, de la calle Hermanas Bronte, en el polígono de Guadalhorce de Málaga. No tiene otra explicación de que el poder, más que corromper, recompensa cuando se trata de políticos y de putas. ¡Hijos de…sus madres!
Por cierto, ¿quién será en la actualidad el Putero Mayor de Málaga?
Al que haya leido hasta aquí le invito a un vino manzanilla fresquito. ¡Es la hora!



El Sr. Zapatero me quiere engañar, ¡qué novedad!


Como hoy no tengo nada que hacer (me concedí vacaciones) estoy entreteniendome en mirar lo que me rodea desde otro punto de mira. En vez de sentarme en el escalón de la puerta de mi casa a vigilar el crecimiento del jazmín me he trasladado a la acera de enfrente que tiene un bordillo de acera tan duro …¡como que es de cemento!
Lo primero que se me viene al magín es lo equivocado que estaba yo cuando pensaba desde mi puerta. ¿Crisis? ¿Quién propala que hay crisis? El Sr. Zapatero es un visionario a quien le asiste toda la razón- ¡No hay crisis!
¿Qué importancia tiene que no tengamos en el bolsillo ni para pipas si el dinero sigue en manos de los de siempre? No hay crisis. ¿Qué importancia tiene que el veinte por ciento de los trabajadores, (treinta en Andalucia) pierdan el trabajo? ¿Cuántos señores ministros, directores generales, parlamentarios, funcionarios públicos entran en ese veinte por ciento? ¿Ninguno? ¡Pues no hay crisis!
¿Que a los estudiantes no les gusta Bolonia? ¡Ya les gustara Venecia (sic)! ¿Va a perder su trabajo algún catedrático? ¡No hay crisis! ¿Y los militares? ¿se quedarán sin trabajo? No, porque se va a contratar no se cuantos cientos de miles de desgraciados en paro para que los conviertan en soldaditos de a caballo. ¡ Ah, entonces no hay crisis!
Es que tenemos un Sr. Presidente del Gobierno que no nos lo merecemos, ¿Crisis, Sr. Rajoy?
En este lado de la calle me da el sol y se me está calentando la sesera. Me es imposible hacerme socialista porque todavía recuerdo los mangoneos en las arcas públicas de los tiempos del Sr. Felipe González, pero no me importa aceptar las negativas del Sr. Zapatero: ¡No hay crisis, Sr. Rajoy! ¡Es que me equivoco en las previsiones!.
Por otra parte, aquí no hay Bastilla que tomar, ni revolución que hacer, ¡Eso fue crisis! Todavía no se ha suicidado ningún banquero, ¡Aquello fue crisis! Por ahora, que yo sepa, siguen cobrando los senadores por no hacer nada y no van al paro, ¡no hay crisis ¡
De los Reyes ni una palabra ¡Ellos, sí que están en crisis!
Vuelvo otra vez a la sombra de la puerta de mi casa, a las caricias del jazmín, porque no me gusta lo que estoy pensando. Pero si el paro llega al veinte por ciento y ese tanto es de los que siempre pagan los platos hay elementos suficientes para crear una crisis, y pegarle fuego a un sistema donde el dinero lo tienen los mismos de siempre, y conservan sus puestos de trabajo los intocables padres de la Patria, y..., y..... ¿Llegará una verdadera crisis?
De momento el Sr. Zapatero siempre tuvo razón : ¡ No hay crisis! A ver quién es el guapo que le tose cuando dice : ¡Estamos poniendo todos los medios para salir de la crisis!
¡Qué jodío, me engañó, este Sr. Presidente! Claro que nunca le diré que cuando me doy vacaciones me siento en la acera de enfrente y le descubro el juego. Sr. Zapatero, que no, que no me engaña, que no vamos a salir de ningún sitio ¡¡¡PORQUE NUNCA HUBO CRISIS!!!

Años después de haber escrito esta tontería pensaba en otra majadería dedicada al Sr. Rajoy pero quizás lo práctico será cambiar los nombres de los presidentes. Ya estoy convencido de que no hay crisis, ni políticos que nos saquen del pozo.


viernes, 23 de junio de 2017


No me llames. Sólo sígueme y mira.

Las nubes vistas desde allá arriba parecen enormes pencas azules y blancas erizadas de púas.

Pues bien, cuando las nubes entren bajas, a medio camino entre la tierra y el cielo, quiero que subas conmigo al monte de lo imposible, mucho más arriba del Prau, para que desde allí las contemples por la concha.

Unas retorciéndose de dolor y otras llorando aguaceros suaves llevan prendidas en lo alto de sus lomos, mirando al negro-azul infinito, como banderillas enhiestas, todas las miradas que furtivamente las atravesaron buscando tu cara de diosa.

Y, puesto que estoy perdiendo la fe en que mires donde yo, arriba, probemos a mirar juntos hacia abajo, para que compruebes por ti misma que a veces lo más hermoso no está ni en el cielo ni en la tierra, sino allá donde se posan tus ojos refulgentes de almendro en flor.

jueves, 22 de junio de 2017


¡Ay,río Guadalmedina!


Y mientras cruzo el puente que me adentra en la Alameda Hermosa, donde vivía Alexaindre, compruebo que la edad me alarga recuerdos mientras me acorta el paso. Antes de alcanzar la Casa del Guardia ya estoy convencido que ni siquiera un río necesita nombre, le basta con ser un camino de vuelta al mar, aunque lo recorra de tarde en tarde. ¡Ay  río Guadalmedina!

Uno más no creo que haga daño.


No suelo decirlo. No lo digo porque siempre exijo la presencia de quien lo sepa oír, quien ahonde en el conjuro. Esta tarde voy a hacer una excepción. A media voz, para que ni siquiera la tarde se entere de los murmureos. Me cuesta trabajo, porque es un cantar desacostumbrado, que nace dentro de la maleza de mi alma.
Esta tarde me voy a arrodillar, como cuando soplo las briznas para encender el brasero, cuando voy cruzando ramitas para formar la chimenea que más tarde formen ascuas, antes de que el humo me haga llorar, antes de que me dé cuenta de que debajo hay fuego, y así, de hinojos, como un musulmán mirando hacia la Meca, suavemente, con la voz metida en los entresijos del alma, con el corazón volcado esperando mis palabras, me voy a atrever a decirlo una vez más: Te sueño.
Y aún más que eso. Quiero que no lo sepas, que no te des ni cuenta, que ignores de donde te llega este soplo que te doy desde lo hondo, desde donde ya no se puede volver, desde donde todo es arroyo y adelfas, desde el rincón donde sólo te pueden acompañar los cuatro almendros que señalé para ti, los almendros que cuido porque en ellos puse este tramo de mi vida. Sólo espero que florezcan para darte la mano y ponerte ante ellos


miércoles, 21 de junio de 2017


Por debajo de mi puente.


Por debajo de mi puente sólo corre un agua que unas veces canta y otras lleva piedras, pero sin ella ni yo sería puente, ni tú serías mi rio. En la umbría se matizan todos los verdes de las aguas y los sonidos que ensartan los ojos que van al mar. Descálzate y písalos.
ASTURIAS: CONCEJOS ASTURIANOS: CANGAS DE ONIS

martes, 20 de junio de 2017


Este es mi miedo.


Y lo diré a la forma de ellos. Por un momento alzaré al viento la única bandera que me atrae porque no tengo otro mástil:

"Enlazar amigos para perderlos,
¡qué gran locura!
No seguirlos como la estela al barco,
¡qué desatino!
Perder lo que de ti se va con ellos,
¡qué despilfarro!

Este es mi miedo cuando alguna persona me regala su amistad.

lunes, 19 de junio de 2017


Morir. Morir.
Qué dulce no ser nada.
Apagar tu estrella.

Parar el alba.
Ser tan sólo la estela
de aquel recuerdo.

Ya no me pesa
la tierra que me cubre,
ni la lápida.

Quizás el nombre
sobre el que duerme
una flor mustia.

Morir. Morir.
Qué dulce no ser día.
Oscura noche.

martes, 13 de junio de 2017



Me corroían las entrañas. Era incapaz de digerir aquellas palabras duras, mezquinas si las miraba desde el lado del corazón. Eran agua caída por la catarata de la sinrazón, sin tiempo para acomodarse como río, espuma salvaje, remolino, sonido cascado, fuera de tono, desafinado.
Miré con los ojos rebosando desengaños y el agua pulverizada subió hasta el primer cielo donde habitan las incomprensiones.
Poco después aquella nube, su arco iris, fue descendiendo lentamente hasta depositar todo su peso sobre mi cabeza. En pocos instantes me convirtió en palillo de algodón dulce, pero no había allí cerca una feria donde alguien me quisiera comprar, ni desde la inválida quietud podía alejar de mí el vaporoso sueño que coronaba mis sienes.
Y no encuentro solución para recoger el agua derramada, no hay río que vuelva sobre sus pasos. El mar se aquieta después de la tempestad, el viento barre, antes o después, todas las nubes, pero dónde está el impulso que detenga el río bajo el puente?
Hay frases que nunca debieran pronunciarse, porque hay caminos muy angostos donde ni los ecos pueden girar y emprender caminos de vuelta.
Esta tarde llovía sobre Covadonga y mi alma se mojaba. Ni la cruz del puente de Cangas de Onís me retuvo. La nube de algodón se escapó hasta los lagos, y fue dejando sobre el asfalto la humedad de muchos ojos. Abajo el Sella siguió buscando la mar. Le llevaba muchas frases en su corriente. ¡Quién las pudiera pescar! ¡Marinero, lanza las redes!